Estos dos jóvenes tienen realmente fuego en el culo. Así que para apagar el fuego que les pica el ano, deciden darse un poco de placer en el salón. Para estos adictos a los dardos, no hay manera de empezar a follar sin chupar la verga abundantemente y bien rozar el ano. Ellos se dan goce y preliminares codiciosos. Una vez que el agujero pequeñito del primero está viscoso, no queda nada más que follar profundamente en todas las posiciones. A su vez, estas dos putillas se dilatarán el culo disrutando. El último en ser sodomizado terminará corriendo en sus testículos, mientras que la polla de su compañero penetra su culo. Luego se dejara llenar el coño todavia abierto con chorros de esperma.
Impedir que los presos se chupen tranquilamente la polla etre dos trazos, era tomar el riesgo de represalias. Pero conociendo a ese vigilante autoritario y su inclinación por las pollas gordas, más que seguro que él lo hizo a propósito. De todos modos, poco después de reprenderlos, él se encuentra rodeado de cuatro presos homosexuales con la cola tiesa como una estaca. El primer objetivo de los amotinados es ponerle los pantalones en los tobillos y liberar el acceso a su culo para poder sodomizarlo. Mientras que uno de los tipos se pone a encularlo sin piedad ayudado por un compañero de prisión que mantiene al supervisor con un arma, los otros dos presos quieren tener siempre una verga en la boca. A pesar de su aparente fortaleza, al vigilante le gusta mucho lo que le está pasando. Él siempre ha soñado dejarse follar como una puta en el sótano de la ciudad y por fin realizar su fantasma ! Los cuatro rocines dan la vuelta en el culo bien cremoso y en la boca experta antes de regar la rabadilla con esperma !
¡Un hombre de negocios que acaba de terminar su trabajo diario llega a casa para tomar solito un descanso naturista en su balcón hasta que su pareja se reúne con él, también desnudo, tomándole la polla en sus manos hasta que se pondrá y él muy excitado! El recién llegado se ve muy pronto arrodillado, frente a su guapo compañero que está cómodamente sentado en su sofá de madera, haciéndose chupar profundamente la polla hasta que él también tiene ganas de tomar una polla en su boca. Luego, nuestros tíos peludos experimentan la sodomía sobre el mismo sofá que, como guía de la conclusión, será testigo de la corrida final de estos legionarios que se hacen encular delicadamente.
Dos encantadores jóvenes latinos en la cocina se ponen la eterna pregunta: ¿Qué comer al desayuno? Abriendo el frigorífico, uno de los dos tíos ve una botella de chantillí y decide de hacerle una broma a su enamorado. Saca su polla de sus bragas y le pone una buena cantidad de chantillí encima luego regresa y le ofrece ca comida improvisada a su compañero. Tomando las cosas en serio, el brasileño se arrodilla y empieza a probar la comida que empieza a hincharse y a endurecerse. Sorprendido pero excitado, el amante se deja mamar la polla y añade también una dósis de chantillí sobre sus cojones. Pero una comida como esta no estaría completa sin una sodomía como plato principal y una abundante corrida facial como postre.
2 tíos estaban tomando un trago en un bar justamente cuando este acaba de cerrarse. Ellos ya están muy borrachos y tienen demasiado alcohol en la sangre. Luego, uno de los dos tíos le propone a su amigo ir en la cocina para hacer unas cositas cachondas. Interesado y muy achispado, el tío lo sigue sin problemas. Una vez llegados allá, los dos tíos se agarran y empiezan sus pequeños asuntos. Ellos se besan y se lamen antes de tocarse uno al otro un poco. Luego, ellos se masturban mutuamente antes de tomar en la boca las grandes y hermosas pollas ya rectas. Muy pronto, pasarán a las cosas serias, cuando uno de los dos tíos se enculará apoyando su cabeza contra la ventanilla para servir y gimiendo en el bar a cada golpe de riñón que le aplica su amigo. Lo encula a tope y su pequeño ano sufrirá bastante. Ya no puede abstenerse más y todo acaba en un intercambio de esperma, estallando todo su semen, y así se habrá terminado para ellos. Se excitaron muchísimo pero no hay que decirlo a nadie.
Con esa doble escena usted podrá disfrutar de la voracidad de cuatro jovencitos que adoran comer pollas jugosas ! En efecto, en el centro de la penitencería, parece que hay un ambiente cálido y sensual entre los guardias de la prisión y los reclusos. Se chupa y se dejan chupar siempre con gran voracidad. Que placer ver a esos hombres guapos chupando como locos pollas grandes y muy duras hasta que están evacuando chorros potentes de esperma muy espesa !